viernes, 7 de febrero de 2014
jueves, 6 de febrero de 2014
martes, 21 de enero de 2014
CRISIS DE PANICO
Crisis de pánico
Ahogo, palpitaciones, sensación de desmayo e intenso temor es lo que siente alguien que sufre una crisis de pánico. Aparece bruscamente y es paralizante, por lo que interfiere de forma importante con las actividades diarias de la persona.
Sentí que me iba a morir! Mi corazón comenzó a palpitar muy fuerte y me faltaba el aire. Es la peor sensación que he tenido en mi vida". Así percibió Nicole (27) su primera crisis de pánico. Igual que ella, hoy cada vez más gente presenta estos ataques. Sin embargo, no existen registros sobre cuánto ha aumentado esta enfermedad a lo largo de los años. Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizado en 2009, una de cada 20 personas sufrirá un trastorno de pánico en su vida. El doctor José Antonio Ivelic, psiquiatra de Red Salud UC, asegura que "el estilo de vida, el abuso de drogas o de alcohol, entre otros, son factores que podrían incrementar estos episodios de angustia".
Cada ataque surge de manera inesperada, sin posibilidad de predecirlo.
-Hay personas que están haciendo su rutina habitual, en circunstancias donde no existen razones que pudieran gatillar un cuadro de estrés, y de repente comienzan a sentir ahogo, palpitaciones, sudoración, temblores, náusea, mareos, sensación de desmayo e intenso miedo. Algunas veces esto sucede solo una vez en la vida. En otras ocasiones los ataques se vuelven recurrentes -varios dentro de un mismo mes-, se agrega el temor a nuevos episodios y se dan conductas que evitan situaciones o lugares donde se cree más probable experimentar nuevas crisis. Entonces se habla de trastorno de pánico.
¿Por qué aparecen? El doctor Ivelic explica que "ocurren porque hay una desregulación en el sistema nervioso central. Es decir, en una de las zonas del cerebro (locus ceruleus) se produce una descarga del neurotransmisor (noradrenalina) asociado a la respuesta del temor".
Una enfermedad que puede llegar a ser invalidante
"El ataque de pánico es la aparición brusca de un miedo intenso. Es tan fuerte que la persona lo asocia a la sensación de muerte o a que algo muy grave le va a pasar", describe el especialista. Esto fue lo que le sucedió a Nicole, quien comenzó a sentir que no tenía control sobre su cuerpo y que en cualquier momento dejaba de existir. "Empecé a tener mucho miedo y pensaba que me iba a morir. Además, comencé a respirar muy rápido y a desesperarme".
El temor que aparece durante una crisis de pánico es tan fuerte que muchas veces la persona decide dejar de trabajar. Como ella no sabe con exactitud cuándo la va a sufrir, tiene miedo de salir de su casa e incluso de subirse a un ascensor o ir al supermercado.
A Nicole le aterraba quedarse sola en su departamento y se negaba a manejar porque temía sufrir un ataque repentino. "Cada vez que tenía que salir sentía mucho miedo. No quería estar sin mi marido y pensaba que me podía pasar algo malo".
Las víctimas de esta enfermedad se vuelven dependientes de sus seres queridos. Como no son capaces de controlar estos episodios, ni menos de detectar cuándo aparecerán, creen que les pueden volver a suceder inesperadamente sin estar preparados.
Esta no es la única consecuencia adversa. El doctor Ivelic indica que "el 50 por ciento de los enfermos presenta algún cuadro depresivo posterior. Otros comienzan a abusar de sustancias como el alcohol o drogas para calmar la ansiedad. Todos experimentan un gran sufrimiento y muchas veces no son comprendidos".
Tiene tratamiento
El trastorno de pánico se trata con antidepresivos de efectos antipanicosos, fármacos ansiolíticos y terapia. Según el psiquiatra, la mayoría de los pacientes se recupera luego de esto.
-Hay quienes después de acudir a un especialista tienen pequeños episodios de angustia y los logran manejar. Es importante aclarar que el enfermo debe estar por lo menos un año sin ataques, dejar de temer a las crisis, no evitar lugares que relacione con éstas y volver a desarrollar una vida normal, para que la intervención se considere un éxito. Sin embargo, el doctor advierte que "hay algunos casos que necesitan un tiempo más prolongado de tratamiento y otros que lo requieren de forma permanente".
Cómo reconocer un ataque
Los síntomas de las crisis de pánico son diversos. Entre ellos se encuentran:
• Temor intenso
• Sensación de ahogo
• Palpitaciones y pulso acelerado
• Temblores y escalofríos
• Sudoración
• Mareos y náusea
• Sensación de desmayo o debilidad
Qué hacer ante una crisis de pánico
Si una persona presenta por primera vez uno de estos episodios debe recurrir
en seguida a un Servicio de Urgencia para descartar una enfermedad que requiera tratamiento de emergencia. Cuando el paciente ya sabe que se trata de un ataque de pánico, lo primero que tiene que hacer es tratar de pensar que le está ocurriendo algo muy desagradable, pero que no se va a morir por ello. Segundo, que esto dura un tiempo acotado (no más de 10 minutos). Por último, debe pedir ayuda a un especialista.
¿Quiénes son más propensos?
Cualquiera puede padecer crisis de pánico. Los más susceptibles son quienes tienen antecedentes familiares o han vivido en su niñez importantes separaciones o pérdidas. A esto se suman otros factores relacionados con los hábitos de vida, que pueden gatillar los ataques:
Estrés
Consumo y abuso de alcohol
Consumo de cocaína y/o marihuana
Uso de pastillas adelgazantes
Ingesta exagerada de cafeína (café y bebidas cola)
Colaboración: Dr. José Antonio Ivelic - Psiquiatría Red Salud UC
Periodista: Andrea Cornejo
lunes, 20 de enero de 2014
domingo, 19 de enero de 2014
LA DIABETES
Sobre las causaslinea
Aún hoy en día existen muchos interrogantes por resolver en el área de estudio de la diabetes. La línea de investigación de mayor interés científico trata de encontrar respuesta principalmente a dos cuestiones: qué provoca la diabetes y cómo se desencadena. Por otro lado, y una vez conocida la causa, ¿se podrá encontrar la forma de curarla?. Éste es el gran reto.
Conforme se avanza en el conocimiento de las causas, se pone de manifiesto que son varios los factores que la originan y que se comporta y evoluciona de diferente manera según los casos, por lo que los científicos han comenzado a hablar de la existencia de varias diabetes.
DIABETES TIPO 1linea
Autoinmunidad
En la diabetes Tipo 1 parece probado que las células beta pancreáticas (las responsables de la fabricación de insulina) presentan una importante inflamación, lo que lleva al sistema inmunitario a crear un tipo de anticuerpos que se encargan de destruir estas células. Los citados anticuerpos pueden encontrarse en la sangre incluso años antes de que se declare abiertamente la diabetes. ¿Tienen estos anticuerpos (anti células beta o anti insulina) un valor de predicción?
Predisposición genética
Según los estudios realizados hasta el momento, existe además una estrecha relación entre algunos genes, los que codifican la compatibilidad entre los tejidos. Es una asociación de alto riesgo tener un patrón genético determinado junto con unos anticuerpos determinados. Nos encontramos así ante otro gran interrogante: ¿tener un cierto tipo de genes, puede predisponer a desarrollar anticuerpos?
Factores ambientales
En los distintos países se registra una incidencia diferente de diabetes Tipo 1 en función de la raza, el clima, la alimentación, la latitud geográfica,… lo que hace sospechar que pueden existir factores ambientales no identificados que actúan como predisponentes.
Gráfico sobre los factores ambientales
DIABETES TIPO 2linea
Resistencia a la insulina
En la Diabetes Tipo 2, por el contrario, se ha constatado que todos los individuos, en mayor o menor grado, presentan una resistencia a la insulina. Se debe destacar que, a pesar de que la insulino-resistencia es común en todos los casos, por sí misma no es suficiente para desarrollar una diabetes Tipo2, ya que se precisa de la existencia de otros elementos, que pueden ser muy variables (ambientales y genéticos) y que amplifican o modulan. Se dan casos, por ejemplo, de personas obesas que, aún teniendo resistencia a la insulina, no desarrollan una diabetes.
Herencia familiar
En la Diabetes Tipo 2 se reconoce una base genética importante y, en muchos casos, con un patrón hereditario dominante.
Gran parte de los estudios han demostrado que estos genes estarían implicados tanto en un defecto parcial de las células beta pancreáticas que producen insulina de mala calidad, como en un defecto de los receptores de insulina situados en todas las células y tejidos del cuerpo.
Factores ambientales
La obesidad (especialmente con una distribución abdominal de la grasa), la disminución de la actividad muscular, el envejecimiento de la población y otros factores relacionados con el estilo de vida y la alimentación, están íntimamente relacionados con la diabetes Tipo 2 y con su evolución natural.
Diabetes Tipo 2
¿Son algunos genes responsables de que las células del cuerpo sean menos sensibles a la acción hipoglucemiante de la insulina?
¿Cómo y de qué manera afectan?
¿Nos encontramos ante un defecto en las células beta del páncreas que influye, no en la cantidad, sino en la calidad de la insulina que fabrican?
¿Alteración de varios genes y, además, influencia ambiental?
¿Es una combinación de todas las causas anteriores?
jueves, 16 de enero de 2014
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