domingo, 3 de enero de 2010

QUE SABEMOS

A medida que vamos respondiéndonos los interrogantes, por cada respuesta nos aparecen diez preguntas más. Por ello cuanto más vamos aprendiendo nos damos cuenta de lo poco que sabemos.

Por lo tanto no hay mayor ignorante que aquel que fanfarronea creyendo saber más que los demás, todos tienen algo que enseñarnos hasta aquel que es analfabeto.

Y esto último lo aclaro, porque uno de los ingredientes de lo que yo llamo la fórmula para ejercer en nuestro total beneficio la ley de la atracción, es saber ver y escuchar los mensajes que nuestro subconsciente nos va enviando, para saber cuando debemos realizar nuestro siguiente paso para poder cumplir nuestra meta programada.

Y estos “mensajes” pueden venir de cualquiera, tanto de un sabio como de alguien que no tiene estudio y que en ese momento, o porque lo vemos o lo escuchamos nos está dando parte de esa información que estamos necesitando.

Es decir, si nos creemos más que los demás nos estaremos perdiendo muchos de esos “mensajes”, que pueden provenir de aquellas personas que erróneamente pensamos que son menos que nosotros y que sin embargo nos están ayudando.

La inteligencia no está en saber más que los demás, sino en saber abrir la mente hacia Dios.